Usando las figuras arquetípicas de Lakshmi, Saraswati y Kali, podemos acceder a diferentes aspectos del subconsciente del individuo y lograr una transformación profunda en todos los niveles.

 


 

 
 
 

Lakshmi representa la capacidad de “recibir” en la vida. Desafortunadamente, la mayoría de las personas no se sienten lo suficientemente merecidas como para crear una vida lo suficientemente próspera. La mayoría de ellos se esconden profundamente en sus creencias de la mente subconsciente, experiencias traumáticas y programas que no vibran con el nivel de autoestima que es necesaria para crear una realidad mejor.

 
Saraswati representa el propósito y la misión en la vida. Es el arquetipo que oculta los dones, talentos y fortalezas interiores que una persona lleva en su psique.

 

Kali representa la parte del Ser que sabe cómo “ver” detrás del mundo superficial. Kali no teme sentirse decepcionada por la parte “negativa” o “no aceptada” de si mismo y de los demás. Kali “ve” todo y puede amarlo todo porque Ella sabe que todo es Divino.
¡Otro aspecto importante de este arquetipo es establecer límites y decir NO!



El recorrido de esta parte se centra en:

 -Reconectarse con el niño interior aceptando y abrazando su parte “negativa” que ha sido rechazada por la sociedad, la religión, la familia, etc.
-Aumentar la capacidad de recibir, algo que puede influir directamente en la cantidad de abundancia que el individuo puede aceptar (curando la falta de autoestima)

-Establecer límites claros (saber cuándo decir NO y SI)
-Encontrar su misión y propósito en la vida.

En esta parte, si hay suficiente tiempo, también podemos profundizar en nuestro Shiva y Shakti y lograr el “Ieros Gamos” (una boda sagrada entre lo masculino y lo femenino dentro de nosotros).